no me juzgues sin ponerte mis zapatos

Problemas para superar el estrés

Según mi experiencia hay distintos problemas que pueden hacer que no te sobrepongas al estrés, pero creo que el fundamental y primero de ellos es reconocer que el estrés te está haciendo mella, reconocer que tienes un problema de estrés, que no es una broma.

No sé si se me entenderá con claridad la idea que quiero compartir para que a alguien mi experiencia le pueda valer como aliciente y pararse a reflexionar.

Recuerdo perfectamente la primera vez que fui consciente de que tenía un problema de estrés, y también recuerdo que en aquella ocasión le dije a una amiga:

“Sabes, tengo la sensación de fracaso, siempre pude controlar y sobreponerme a todo, a los problemas, a mis responsabilidades en el trabajo, a la presión, sabes que soy una persona fuerte,

Pero no puedo controlarme a mi misma, siento que no tengo el control de mi estado de ánimo y de mis emociones, siento que todo me desborda”

si no tuvieras miedo

Admitir que tenía un problema y que no era capaz de controlar mi estado de ánimo fue seguramente lo más duro que pasé en aquel momento.

Yo creía entonces que podía con todo, que con mayor o menor esfuerzo podía seguir el ritmo de trabajo, de estudios, de mi casa, de mis emociones; pero no era así, mis emociones se habían desbordado y no sabía muy bien porque pero me sentía desmotivada, sin objetivos, sin alicientes, y además y peor aún no veía soluciones a esta sensación, no veía salidas, era para mí casi imposible variar nada en mi vida, que me permitiese parar el ritmo o cambiarlo.

Pues bien el “ACEPTAR, QUE NO PODÍA SOLA CON TODO, QUE NECESITABA AYUDA, FUE EL PASO MÁS DIFÍCIL, PERO TAMBIÉN EL MÁS AFORTUNADO”

Porque sólo a partir de ese momento, fue cuando empezó la solución a mis problemas.

Hasta aquel momento, vivía como una autómata, corriendo, trabajando, produciendo, soñando con los problemas y las posibles soluciones a cuestiones de trabajo. En aquella época vivía por y para trabajar, no era capaz de desconectar, mi mente seguía trabajando incluso cuando dormía, seguía con una hiperactividad mental que impedía que mi sueño que aunque era profundo fuese reparador.

Así que a veces el problema para superar el estrés no son en sí las situaciones sino nosotros mismos. Os dejo esta reflexión.

ceguera organizacional por estrés

Ceguera organizacional por estrés

Hace algunos días me encontré con una amiga y como en alguna ocasión coincidimos en proyectos laborales estuvimos poniéndonos al día de nuestras actividades y como ella también ha realizado el curso de Mindfulness para gestión de estrés salió el tema de las consecuencias que el estrés provoca en las organizaciones y que los integrantes o jefes de las mismas no son conscientes de sus efectos por lo imbuidos que están en su propia dinámica y ceguera sobre la imagen que su organización da a los clientes.

Hace años un cliente y amigo me comentó que había entrado en una empresa y que le dio la impresión de que tenía que pedirle perdón al empleado por molestarle interrumpiendo su trabajo con la compra, porque como me dijo “Tenía tal cara de perro que casi salgo sin comprar”  y yo que conocía la empresa ya había percibido esta actitud también.

Pues hoy lo mismo,  hablando con esta amiga y colega le comenté que había visitado varias veces  una empresa que conozco  y que todos los trabajadores con los que me crucé o a los cuales les pregunté algo estaban tan desconectados de la atención al cliente que cuando les preguntaba por algún compañero nadie sabía nada, y otros tenían tal cara de pocos amigos que si yo fuese un cliente desde luego no compraría ningún servicio porque las caras y las actitudes de los trabajadores desde luego no animaban a ello.

Este ambiente es producido sin duda por el estrés sostenido al cual están sometidos sus trabajadores  y aunque la empresa efectivamente tiene un importante volumen de trabajo, éste no es puntual y algunos de sus trabajadores echan tantas horas allí que ya no saben cuando acaba la jornada.

El resultado es que se comenten más errores de los habituales, hay tanta desconexión entre los equipos de trabajo que cuando preguntas a uno por un compañero de la misma empresa no tiene idea de donde dirigirte para encontrarlo y lo que creo que como cliente es aún más grave te dejan plantado en la recepción y te dicen que le esperes que si quedaste con él ya vendrá.

“El estrés al final se transforma en ceguera colectiva dentro de la organización”

Y este no ver como funcionan internamente se traduce en cifras de 3 tipos:

1ª- Baja de rendimiento: por aumento en la frecuencia y en la gravedad de los errores; por aumento en bajas laborales; bajo nivel de productividad etc.
2ª- Disminución de volumen de venta, porque al fin y al cabo, el cliente compra donde  se le trata de forma amable y atenta por encima de la diferencia de precio.
3ª – Pérdida de talento humano, porque los trabajadores llegado el momento ven que su salud se está minando y en cuanto pueden abandonan la empresa.

Ahora,  mientras escribo este artículo me vino a la cabeza un cuento que leí hace años en el libro “Patologías de las organizaciones” de  Javier Fernández Aguado que recomiendo encarecidamente a aquellos que quieran conocer las enfermedades más frecuentes y sus recomendaciones para  remediarlas que decía algo como ésto:

“Una joven y activa mujer con claros síntomas de estrés visita a su médico y éste le recetó unos tranquilizantes para rebajar el nivel de tensión y le dice que vuelva en 2 semanas.

Cuando volvió a las 2 semanas el médico le preguntó:

— ¿Ha notado algún cambio?

A lo que ella le respondió:

–No, ninguno. Pero sí he observado que los demás parecen bastante más tranquilos” 

Espero que no estéis en una organización con ceguera por estrés y de ser así hay 2 cosas entre otras muchas que podríais hacer:

1ª Pedir en vuestra empresa formación para aprender a gestionar el estrés.

2ª Contar  vuestra experiencia a través de los comentarios ya que así todos podríamos empezar a ver aquello de lo que no nos damos cuenta cuanto estamos en una organización enferma por estrés.

las soluciones mágicas no existen

Soluciones mágicas, lo siento no existen

Cada vez que nos encontramos con alguna dificultad en nuestra vida nos gustaría poder aplicar soluciones mágicas para resolverla, pero lo siento, seguro que ya lo sabes “Soluciones mágicas no existen”

¿Y porque traigo aquí esta reflexión?

Porque raro es el día que no veo ofertas o noticias con soluciones mágicas para reducir los niveles de estrés, alcanzar la felicidad, sentirte pleno, etc.

Sin ir más lejos hoy estaba leyendo en una revista digital un artículo en el que facilitaban 6 puntos para reducir tus niveles de estrés, y de verdad si todas estas recetas fueran tan mágicas porqué seguimos teniendo cada día los mismos conflictos, las mismas inquietudes, incertidumbres y frustraciones.

Creo que la solución más adecuada es tratar de analizar que estás haciendo en tu día a día que podrías cambiar (cambios pequeños al principio) que te permitan encontrar al menos un punto de vista diferente al habitual.

¿De verdad es tan importante todo lo que haces como para que no puedas introducir pequeños cambios?

Haz que las cosas sucedan

Hace algunos días visitando a una amiga que está pasando por momentos emocionales de tristeza  en su vida, le comenté que sería bueno abrir las persianas de su casa y permitir que entrara la luz, aunque fuese unas horas al día.

Ya había estado varias veces en su casa y la semi penumbra en la que se mueve forma parte también de un clima favorecedor de su tristeza, ella me comentó que entendía perfectamente a lo que me refería y que compartía mi opinión pero había un problema para hacerlo y su razón fue la siguiente:

“Con la luz los muebles antiguos se estropean porque la luz les afecta bastante y sería una pena”

Ante esta respuesta me surgió la pregunta siguiente:

¿Qué es lo más importante para ti en estos momentos?

Y nadie más que tú puedes responder a esta pregunta, porque si para ti tiene mayor valor la conservación de unos muebles antiguos y valiosos, que realizar pequeños cambios que te faciliten ver las cosas de otra forma, darle otro aire a tu entorno vital ¿cómo esperas obtener resultados distintos?

El comportamiento humano es todo un crisol de actitudes y movimientos por entornos conocidos a los cuales nos aferramos por la sensación de seguridad que nos aportan.

Por eso el hecho de introducir variables nuevas o distintas en ese entorno va a favorecer que nuestra actitud también tenga que buscar soluciones nuevas, y si nos movemos por ese territorio tendremos más posibilidad de encontrarlas que si no lo hacemos.

Solo tú puedes decidir hacer cambios y ver que pasa.

Ahora te propongo algunos ejercicios para que si te apetece los hagas y observes que sensaciones te producen:

  • Siéntate en un lugar distinto en la mesa al que acostumbras ya sea en el desayuno, comida o cena y observa las sensaciones que te produce.
  • Prueba a dormir del otro lado de la cama y observa.
  • ¿Puedes cambiar un recorrido habitual que realizas en tu vida y hacerlo por otro distinto? Por ejemplo para desplazarte a tu trabajo o a cualquier otra actividad habitual.

No existen soluciones mágicas, solo podemos intentar hacer cosas distintas que nos muevan del piloto automático con el que nos movemos para obtener resultados diferentes, no crees?

Durante unos días prueba y observa cuales son tus sensaciones y emociones, no las juzgues solo intenta tomar conciencia de cuales son, y si te apetece me encantará que compartas tu experiencia a través de los comentarios.

semilla de oro- auto conocimiento

Tu semilla de oro, auto conocimiento

No hay más semilla de oro que el auto conocimiento que te permitirá afianzar tu confianza y nada mejor que esta frase que te de una visión amplia de lo que puedes desarrollar:

 “Lo que habita en el pasado y lo que habita en el futuro son cosas insignificantes, comparadas con lo que habita dentro de nosotros”

Ralph Waldo Emerson.

Vivimos en una época donde los estímulos nos llevan siempre a prestar atención a lo externo y por ello es importante que nos concedamos un espacio para encontrar el silencio interno y así redescubrir lo que allí hay.

Nuestro valor más preciado como personas  y como profesionales es  “la confianza en uno mismo”, el auto conocimiento, ésta es nuestra semilla de oro y muchas veces se va debilitando o la perdemos de vista a medida que encontramos obstáculos en nuestro camino que son inevitables y  que no siempre nos resultan fáciles de superar.

El estar siempre enfocados hacia lo externo acaba por alterar nuestro equilibrio emocional y esto a su vez conlleva que estemos permanentemente dispersos en infinidad de tareas y pensamientos que nos impiden tener la calma y objetividad necesaria para desarrollarnos en la vida o en nuestras profesiones.

Todos nacemos con  las herramientas necesarias para desarrollar la calma y el silencio de nuestra mente, lo que sucede es que se nos ha olvidado cómo utilizarlas.

Estas herramientas son: “Respiración, mente y cuerpo” 

herramientas de auto conocimiento

La respiración, con ejercicios específicos y aplicando todos los sentidos en ellos, nos va a facilitar el equilibrio del sistema nervioso.

  1. Nuestra mente, entrenada adecuadamente a través del Mindfulness nos permite desarrollar todo nuestro potencial en cada momento con plena atención en las actividades cotidianas.

  2. Y por último el conocimiento y comunicación con nuestro propio cuerpo (propiocepción) a través de la relajación y del movimiento nos va a permitir descubrir y equilibrar tanto nuestra salud física como emocional.

Este auto conocimiento es fundamental para la conexión con nosotros mismos y con nuestro entorno y además  es uno de los principales pilares para el desarrollo de nuestra inteligencia emocional.

cuento de pescador

Lo que podrás conseguir

Lo que podrás conseguir es un cuento para pensar  lo que en realidad hacemos con nuestra vida. Hasta dónde queremos llegar y qué queremos conseguir con nuestro trabajo.

Cuando no tenemos claros nuestros objetivos vitales y nos dejamos arrastrar por lo que se supone y nos dicen que debemos conseguir podemos llegar a situaciones ridículas como la que cuenta esta historia recogida de la tradición del yoga.

“Lo que podrás conseguir”

Estaba un pescador hindú en la orilla a la sombra de un árbol descansando.

En ese momento pasa un adinerado empresario de la ciudad que estaba de paseo por la playa y se sienta también a la sombra del árbol debido al intenso calor que hacía.

Pronto este empresario entabla conversación con el pescado y se interesa por su trabajo, así que le pregunta al buen hombre;

¿Alguna de esas barcas es tuya? A lo que el pescador responde: Sí, aquella azul es la mía.

¿Y por qué la tienes varada en la playa? Porque ahora no voy a pescar.

¿No hay buena pesca acaso?

Si, por supuesto que hay pero no necesito ir a pescar, con lo que he pescado ayer es suficiente para mi mujer y para mí.

Pero ¡Hombre estás perdiendo dinero! Le exclama el empresario.

Si tuvieras varios empleados éstos irían a pescar cuando tú descansas y ganarías mucho dinero y no tendrías tu capital parado.

¿Y para que quiero tanto dinero?

Pues si tuvieras más dinero podrías tener una casa mejor, y criados para que hicieran tus trabajos.

Además si tuvieras más dinero podrías invertir en un barco más grande y así tener más empleados y crear aún más riqueza.

El pescador se queda observando y escuchando lo que el forastero le estaba explicando.

Al cabo de un rato de escuchar todos los argumentos de progreso, bienestar y riquezas que el empresario había dibujado en su plan el pescador hombre humilde le pregunta:

Y dime tú que eres un hombre inteligente,  ¿Al final de todo eso que conseguiría?

El empresario sonriendo le dice:

“Pues mira cuando hubieses conseguido toda esa fortuna, podrías tumbarte a la sombra y descansar”

Ante esta explicación el pescador humilde lo mira fijamente y le contesta.

Ahora, ya puedo tumbarme a la sombra y descansar, y no necesito hacer todo eso que tú dices para hacer lo que hago, ¿lo comprendes?.

Creo que cada uno debe sacar sus propias conclusiones, espero que este cuento os ayude a reflexionar.
la-gota-que-colma-el-vaso

La gota que colma el vaso decide por ti

¿Cuántas veces has dicho?

  ¡Esto es la gota que colma el vaso!

¿Qué pasa cuando decimos esto?

La gota que colma el vaso no es normalmente un acontecimiento muy importante, pero sí es determinante porque saca a relucir lo mucho que hemos aguantado situaciones que nos sobrepasan.

En nuestro día a día tratamos de resistir los embates que nos da la vida y tratamos de adaptarnos a los acontecimientos o mejor dicho tratamos de resistirlos sin cambiar nada, sino sumando en el depósito de tolerancia a la frustración, incomprensión, la desmotivación y así un largo etcétera.

Cuando nos pasamos la vida sometidos a presiones laborales, familiares, culturales o bien damos salida de modo controlado a estas presiones a su debido tiempo o acaban aplastándonos y ahí es cuando cualquier acontecimiento por pequeño que parezca resulta que hace estallar nuestro control y equilibrio haciendo que nos sintamos desbordados con las situaciones o las personas.

Todas las emociones que podamos sentir no son negativas ni positivas en su justa medida, pero si no las gestionamos adecuadamente cualquiera de ellas se convierte en un lastre difícil de soportar.

Sin ir más lejos el otro día una alumna me decía que el miedo le estaba atenazando al igual que la incertidumbre porque no era capaz de soportar su situación actual, pero tampoco era capaz de ponerse en marcha para realizar algunos cambios por miedo a que todo se desmoronara.

¿Cuántas veces el miedo nos impide gestionar aspectos de nuestra vida que nos están amargando?

Incluso cuando una situación laboral, familiar o sentimental es poco deseable, bajo la presión del miedo nos paralizamos y evitamos cambiar aquello que nos está resultando perjudicial.

Pues bien esta alumna después de un tiempo de participar en una formación de mindfulness que impartí, se dio cuenta que todos tenemos miedo, incluso los que a priori nos parecen más seguros, pero que lejos de ser personas sin miedo lo que sucede es que se dan permiso a tener miedo y también se saben lo suficientemente potentes como para superarlo.

que te atreverías a hacer si no tuvieras miedo

Las emociones se generan en función de la valoración que cada uno de nosotros hacemos sobre los acontecimientos y personas y a través de esas emociones empezamos a construir el pensamiento de un panorama gris y lleno de preocupaciones.

La mayoría de las veces vivimos inmersos en el río de los pensamientos y éstos nos llevan de un extremo a otro, provocándonos sentimientos contradictorios y muy dispares.

Somos y nos sentimos lo que el pensamiento nos dice que seamos o pensemos.

Nos creemos lo que pasa por la mente; nos convertimos en esa marea de ideas, conceptos y descripciones, perdiendo nuestro equilibrio interior, nuestra armonía

Darnos cuenta que en la mayoría de las ocasiones este paisaje sombrío no es más que una mera representación generada por nuestra mente y con frecuencia alejada de la realidad es una de las estrategias para no sentirnos abrumados por los acontecimientos.

Pero aquí radica la dificultad

¿Cómo hacer para gestionar adecuadamente las emociones?

Puedes encontrar muchas técnicas para hacerlo pero yo te hablaré del Mindfulness.

¿Cómo nos ayuda el mindfulness en la gestión emocional?

Principalmente lo que nos permite la práctica es tomar consciencia de todo lo que está sucediendo en nuestra mente sin juzgarlo como bueno o malo sino dándole el espacio suficiente para que todo lo que suceda pueda hacerlo y darnos cuenta de como se producen sin cesar.

Es decir en la práctica de la meditación puedes observar todos los pensamientos que se producen y en lugar de reaccionar ante ellos en modo rechazo o apego lo que aprendemos es a dejar que igual que han venido los pensamientos, recuerdos, emociones y sensaciones se vayan sin quedar atrapados en ellos.

Esto es muy difícil de hacer!!!! seguro que pensarás.

En realidad no lo es.

Lo difícil es mantener la disciplina de la práctica sin poner escusas de falta de tiempo, o de ganas para hacerlo, ya que si te mantienes constante durante al menos 8 semanas la propia práctica genera una química cerebral  diferente que te permite en tu día a día tener una mayor serenidad y una valoración de la realidad menos agresiva.

Pero sé que mantener la práctica constante cuando lo haces en solitario es difícil ya que surgirán innumerables dudas, la sensación de que esto no es para ti porque no consigues aquietar los pensamientos y por eso es recomendable que al menos una vez por semana puedas practicar en grupo.

¿Qué te aporta la práctica en grupo?

Lo primero es que no tendrás la sensación de que lo que estás sintiendo sólo te pasa a ti, porque en el grupo siempre comentamos cuáles han sido las dificultades que ha tenido la práctica durante la semana.

Lo segundo es que cuando te sientes entre personas que tienen las mismas preocupaciones o inquietudes que tú la motivación para mantener tu práctica crece y  la semana se hace más fácil.

Lo tercero es que siempre estaré ahí para ayudarte porque seguramente muchas de las dificultades que te encuentres ya las he vivido y puedo indicarte como superarlas.

Si quieres aprender y practicar mindfulness en grupo puedes ver el programa que iniciamos en Enero aquí.

Pero al final la decisión solo la puedes tomar tú de forma individual o esperar a que la gota que colme el vaso la tome por ti.

Se la llama que ilumina y no la que incendia

Nadie puede dar lo que no es

¿Cómo puedes se comprensivo y empático con los demás si no eres consciente de tus emociones, debilidades y prejuicios?

Uno de los fundamentos del mindfulness es “No juzgar” y eso empieza por no juzgarse a uno mismo (no en el sentido de no corregir los errores propios, sino en el sentido de no fustigarse y quedarse sólo en el juicio)

Pero cada día veo infinidad de jueces que sentencian las debilidades de los otros y recriminan sus actos y  errores sin ser sinceros consigo mismos y ésto me lleva a pensar que ahora que estamos presuntamente en una época donde podemos oír o leer y desarrollar la  inteligencia emocional, la empatía y asertividad cada vez veo mayor intransigencia y me doy cuenta lo fácil que es convertirse en juez.

Cada vez que veo una conducta que creo es inadecuada, procuro ponerme el espejo frente a mí misma para invitarme amablemente a la reflexión y comprensión de mis propios errores y así procurar dejar el mazo de la sentencia ajena.

¿Cómo no caer en la fácil tentación del juicio ajeno sin ser jueces de nosotros mismos?

¿Cómo desarrollar el auto conocimiento sin la compasión necesaria que requiere?

Me entristece muchísimo ver como aquellas personas que dicen que practican mindfulness, resulta que en la vida diaria demuestran un “Ego infinito”juzgando a todo lo que se mueve bajo las estrellas, calificando y descalificando todo lo que no está acorde a sus expectativas.

No sé si es adecuado erigirnos en jueces de los demás si no reconocemos que tenemos mucho que mejorar interiormente y ese reconocimiento no promueve la humildad y comprensión hacia los otros.

No puedes entregarte al juicio sin saber quién eres, cómo eres, sin ser plenamente consciente de tus virtudes, de tus luces y sombras y desde ese punto de auto conocimiento, empezar a desarrollar la empatía y la compasión que son cosas diferentes.

 Lo que niegas, te somete…  Lo que aceptas, te transforma. 

Nada cambia sin previa comprensión…  Tampoco el ser humano.

 La actitud y práctica del mindfulness debe impregnar toda nuestra vida y no quedarse en conceptos bonitos ya que esa no es su finalidad.

Te invito a ver éste vídeo, porque puede ser clarificador de lo que muchas veces hacemos juzgando y deseando lo que tienen o no tienen los demás.

Siempre comento a mis alumnos  lo siguiente:

“Si después de este aprendizaje no eres mejor persona, has perdido el tiempo”

Y el otro día sabiamente un alumno me dijo:

Define el significado de “Mejor persona”

A lo que respondí:

  • no me juzgues sin ponerte mis zapatosEres mejor persona cuando, en lugar de juzgar a otros sin conocer su proceso hasta llegar a la acción,  le preguntas por el motivo de esa acción.
  • Eres mejor persona cuando, eres capaz de ponerte en su lugar pero calzando sus zapatos y no los tuyos.
  • Eres mejor persona cuando, además si está equivocado o actuando incorrectamente de manera amable le ayudas a ver su confusión.
  • Eres mejor persona cuando, en lugar de criticar le brindas tu mano. Aunque eso signifique que te la niegue.
  • Eres mejor persona cuando, equivocándote lo reconoces y pides perdón.

En fin, tú decides y sabes lo que es para ti ser mejor persona.

Sé sincero, humilde, compasivo y sé parte de la solución.
cola de desempleados

Estrés y desempleo

Aunque poco mencionado también se genera estrés por falta de actividad es decir por desempleo. Y justamente al estrés en período de desempleo es al que quiero dedicar este artículo.

El estrés de los desempleados tiene un componente aún mayor de carga emocional como es lógico y es la falta de perspectivas que el individuo tiene de cubrir sus necesidades básicas y las de su familia, así que el poder desequilibrante y por lo tanto las consecuencias del estrés, en la salud física y emocional, son aún mayores si cabe en la de las personas que están empleadas.

Desde hace años además de impartir formación en empresas, también imparto formación profesional a personas desempleadas y en casi todas las formaciones  me encuentro con una dificultad añadida a la falta de conocimientos y es la falta de autoestima de los participantes y ésta es una loza pesadísima para ellos,  ya que todo el contenido formativo se ve mediatizado por la desesperanza en los resultados de su búsqueda de empleo.

desempleado

En 2013, la Society for the Psychological Study of Social Issues”(Sociedad para el estudio psicológico de asuntos sociales) publicó un estudio llamado The Psychological Consequences of Unemployment (las consecuencias psicológicas del desempleo) en lo que se afirmaba que el estrés por desempleo o la depresión por desempleo causadas por el hecho de estar en el paro aumentaban la irritabilidad de las personas que pasaban por esa situación.

Nuestro trabajo es mucho más que la forma de ganarnos la vida. Influye en cómo nos vemos a nosotros mismos, así como la manera en que otros nos ven.

Nuestros trabajos nos dan estructura, propósito y significado.

Es por eso que la pérdida del empleo y el desempleo es una de las cosas más estresantes que se puede experimentar.

Más allá de la pérdida de ingresos, la pérdida de un trabajo también viene con otras pérdidas importantes, algunos de los cuales pueden ser aun más difíciles de afrontar:

– La pérdida de su identidad profesional.
– La pérdida de la autoestima y la confianza en sí mismo.
– La pérdida de su rutina diaria.
– La pérdida de actividad con un fin.
– La pérdida de su sentido de seguridad.

Este conjunto de causas sociales y laborales determinan una serie de necesidades que a su vez exige una innovación psicopedagógica constante que acerque nuevas herramientas para hacer frente a los retos que los desempleados de larga duración necesitan enfrentarse para encontrar la fortaleza mental que les facilite la incorporación al mercado laboral.

Y como es evidente que la situación de desempleo no depende en su mayor parte del individuo sino de las circunstancias coyunturales lo que podemos y a mi juicio debemos hacer, es transitar por esos períodos de desasosiego con alguna herramienta que nos ayude en los siguientes aspectos:

  • A mantener una práctica cotidiana que nos permita generar bienestar emocional como es la meditación y alguna actividad física que permita a nuestro cuerpo y por lo tanto a nuestro cerebro a desconectar de esa presión excesiva que se crea.
  • Mantener la idea clara de que la situación de desempleo no nos hace menos válidos como personas ni como profesionales.
  • Darnos cuenta de la cantidad de reproches mentales automáticos que se pueden producir en esta situación, generando una sensación de culpa y fracaso que en nada es real.
  • Nuestra mente va a crear escenarios negativos casi siempre y no siempre éstas previsiones catastrofistas son reales sino el fruto de la frustración del momento que se está viviendo.

Así que aquí para aquellos que les apetezca les dejo una práctica  de meditación y otra de relajación que pueden practicar para aquietar esas sensaciones desagradables de los momentos más oscuros del período de desempleo, espero que las disfrutéis.

Meditación sobre la respiración

Práctica guiada de relajación autógena