
¿Sabías que el estrés produce 6 de cada 10 patologías según los estudios realizados?
Date tiempo observar y responder a éstas preguntas:
- ¿No duermes bien?
- ¿Tu respiración se acelera con frecuencia y te falta el aire sin hacer ningún esfuerzo?
- ¿Tu nivel de intolerancia a los imprevistos es cada vez mayor?
- ¿Te relacionas con dificultad con las personas que te rodean?
- ¿Tienes olvidos frecuentes de cosas cotidianas?
- ¿Comes muy a prisa?
Estos son solo algunos aspectos/conductas que te pueden ayudar a identificar que el nivel de estrés que tienes ya está elevado.
Es evidente que no se trata de vivir sin estrés, sino de no dejar que la intensidad del estrés (distres para ser más exactos) te lleven a un nivel de hiperactivación que tu organismo se sobrecargue y se enferme.
El desequilibrio interior que produce el estrés acaba forzando a todos los sistemas y órganos internos a realizar un trabajo tremendo en búsqueda de ese equilibrio tan necesario denominado «Homeostasis«
El desequilibrio se produce a nivel físico mucho antes de lo que surge a nivel emocional.
Antes de que te des cuenta del nivel de hiper activación emocional y conductal, tu cuerpo ya está dando señales de desequilibrio y de pequeños o grandes trastornos.
Tomar conciencia de esto no es fácil cuando estamos metidos en la vorágine del día a día. Así que te invito a tormarte un tiempo para la reflexión y para parar.
No es fácil cambiar el ritmo, porque el propio estrés nos acostumbra a un nivel de auto exigencia superior en muchas ocasiones de lo necesario.
Salir de ese círculo vicioso requiere la ayuda en muchos casos, de profesionales que te guíen en distintos aspectos a nivel físico y también a nivel mental.
La decisión es siempre tuya, y si no sientes la necesidad de producir cambios en tu dinámica diaria, todo lo que te digan o que leas no hará que cambie nada.
Sólo la motivación interna te llevará a decidir que «ya has llegado a un límite perjudicial para tu salud y para la convivencia» ya sea a nivel laboral o personal.

Pequeños gestos te puden ayudar a realizar grandes cambios.
Como dice un refrán.
Aunque la montaña sea elevada, siempre hay un camino para llegar a la cumbre.
Busca tu camino y si quieres puedo ayudarte en esa andadura, las metas no se consiguen en solitario sino con el apoyo de otras personas.